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Capítulo 1

Fifty Fathoms BATHYSCAPHE

La versión Bathyscaphe, que debe su nombre al sumergible empleado para explorar las grandes profundidades marinas, está íntimamente vinculado a la historia del Fifty Fathoms.

Autores del capítulo

JEFFREY S. KINGSTON

Autores del capítulo

JEFFREY S. KINGSTON
Fifty Fathoms BATHYSCAPHE
Fifty Fathoms BATHYSCAPHE
Número 13 Capítulo 1

Un círculo dentro de un círculo. Una intriga secundaria en una intriga principal. Una leyenda en el corazón de una leyenda. Así es el papel histórico que desempeña el Bathyscaphe de Blancpain. Al entrar en su sexagésimo año, el Fifty Fathoms se rodea de los múltiples elementos que forjaron su mito: el reloj en sí mismo, las circunstancias de su creación y su primacía como reloj de buceo elegido por la élite de las fuerzas armadas y por buzos tan célebres como el Comandante Jacques-Yves Cousteau. No obstante, existe otra leyenda, indisociable de este mito, que manifiesta decididamente su cercano parentesco, aunque posee un patrimonio distinto: el Bathyscaphe de Blancpain.

Los buzos apasionados, los conocedores de relojes y los aficionados de Blancpain están familiarizados con el relato del nacimiento del Fifty Fathoms. Jean-Jacques Fiechter, entonces director de la marca y ferviente adepto a las exploraciones submarinas, creó un instrumento funcional, ideado ante todo para cumplir el objetivo para el que había sido realizado. Olvide todos los atributos de los relojes de buceo actuales, que, a pesar de sus aptitudes para realizar prestaciones extremas, sirven más que nada, y en regla general, para destacar y afirmar el estilo deportivo de su propietario. El reloj original fue concebido en 1953 para responder a las necesidades de los buzos en condiciones reales, de modo que se vendía únicamente en tiendas especializadas o se entregaba a los nadadores de combate como elemento esencial de su equipo. Uno de los rasgos característicos del modelo inicial y de sus variantes posteriores residía en su generosa dimensión. En esa época, los relojes de pulsera eran por lo general bastante pequeños, y su diámetro variaba entre 32 y 34 milímetros. En comparación con las costumbres contemporáneas, estas medidas son bastante pequeñas, incluso si las comparamos con las de los modelos femeninos. Pero el Fifty Fathoms no había visto la luz para pavonearse en los salones, y su diámetro se situaba entre los 40 y 41 milímetros, una dimensión monstruosa para un reloj de aquella época, pero necesaria para su función de instrumento de buceo. Una práctica común en numerosas unidades de marina destacaba la importancia que se le otorgaba, ya que los Fifty Fathoms se distribuían a los buzos junto con la máscara, los tanques, las aletas y el profundímetro al inicio de un ejercicio o de una operación, para que fueran devueltos junto con el resto del equipo al final de la inmersión.

Fifty Fathoms BATHYSCAPHE

AL IGUAL QUE SU PREDECESOR HISTÓRICO, el nuevo Bathyscaphe enriquece la colección Fifty Fathoms por ser un reloj de deporte más pequeño.

A lo largo de los años, Blancpain editó diversas versiones del Fifty Fathoms, todas ellas fieles a su uso profesional en condiciones subacuáticas. Pero en 1956 ó 1957, Jean-Jacques Fiechter propuso una versión de dimensiones más reducidas y más acordes con las preferencias de los apasionados de relojes de la época. No mucho tiempo después, creó un reloj cuyo tamaño sería adaptado al uso cotidiano. Así nació el Bathyscaphe.

La elección del nombre “Bathyscaphe” para este guardatiempos destinado a un vasto público es, no obstante, algo paradójico. Si la misión del Fifty Fathoms consistía en convertirse en el instrumento indispensable de un miembro de la unidad de combate que realizaba peligrosas inmersiones nocturnas en un puerto enemigo para hundir buques de guerra, el Bathyscaphe estaba destinado a explorar los lugares más profundos de la Tierra, los insondables abismos de la fosa de las Marianas, un universo en el que reina una oscuridad absoluta a más de 10.000 metros bajo el nivel del mar. Por ello, lógicamente, el nombre “Bathyscaphe” hubiera tenido que designar a un instrumento dedicado a la inmersión aún más radical, en lugar de a un guardatiempos que se llevaba con la misma alegría bajo el agua o en un garden-party.

Sin embargo, aunque el nombre “Bathyscaphe” implique, o no, un instrumento más extremo que la línea general del Fifty Fathoms, no existe ni la más mínima duda sobre las excepcionales propiedades del aparato que le sirvió de fuente de inspiración –el batiscafo, un submarino que en aquel entonces estaba a la punta del progreso– ni sobre la conexión evidente entre este invento y un reloj de buceo de vanguardia. El batiscafo fue concebido por Auguste Piccard, un científico suizo con el que Jean-Jacques Fiechter estableció contacto tras haberlo conocido en una conferencia dedicada a las exploraciones submarinas. En cierto modo, el batiscafo de Auguste Piccard era un cruce entre una campana de buceo y un submarino, con algunas características específi cas de cada especie, pero también con diferencias sustanciales. Al contrario que una campana de buceo, el batiscafo era capaz de desplazarse por sí mismo, pero a diferencia de un submarino no podía emplear el aire para propulsarse hacia arriba, por lo cual la vuelta a la superficie se llevaba a cabo liberando una determinada cantidad de granalla de hierro, que se abandonaba sobre el fondo marino. Las proezas realizadas por este curioso invento conocieron un gran éxito internacional cuando su tercera versión, bautizada como Trieste y adquirida por la US Navy, llegó al punto más profundo de la superficie de la Tierra, conocido como “el abismo Challenger”, en la fosa de las Marianas, al sureste de las islas Marianas, cerca de la isla de Guam, en el océano Pacífico.

Fifty Fathoms BATHYSCAPHE

TANTO LOS MODELOS para hombre como los de mujer están dotados de espirales antimagnéticas de silicio.

La designación “Bathyscaphe” se adaptaba perfectamente a la extensión de la línea Fifty Fathoms de Blancpain, pues los dos guardatiempos ilustran los extraordinarios esfuerzos desplegados para explorar las profundidades submarinas. En el trascurso de las tres décadas durante las cuales Jean-Jacques Fiechter presidió los destinos de Blancpain, se hizo evolucionar paralelamente el Fifty Fathoms y el Bathyscaphe, reservando éste último a los modelos de diámetro más pequeño (excepto algunos Bathyscaphe producidos expresamente para la compañía de relojes francesa LIP que llevaba el logotipo de la marca en lugar del nombre “Bathyscaphe”).

El Bathyscaphe desvelado por Blancpain en 2013 en el salón de Basilea restableció los vínculos con la tradición lanzada por Jean-Jacques Fiechter. Al igual que el modelo original, el nuevo Bathyscaphe conlleva una gran parte del patrimonio genético del Fifty Fathoms, pero en un diámetro más reducido. En la colección actual Fifty Fathoms, todos los modelos –excepto el X Fathoms– poseen un diámetro de 45 milímetros, mientras que la versión para hombre del Bathyscaphe se caracteriza por su tamaño de 43 milímetros de diámetro. Por primera vez, una variante para señora, de un diámetro más reducido, hace su entrada triunfal en la línea Fifty Fathoms con sus 38 milímetros de diámetro.

La estética de los nuevos Bathyscaphe revela plenamente la pertenencia a un mismo linaje, al tiempo que se impone por sus características específi cas. Las agujas poseen una forma única, acentuada por elementos rectangulares que evocan las agujas que llevaba el Bathyscaphe de la década de los 50. Esta influencia histórica también se encuentra en la forma del cristal, que presenta un perfil muy abombado. Los vínculos con las versiones anteriores también se manifiestan en el diseño de la esfera, desprovista de números, pero puntuada por líneas o puntos a modo de índices.

Todos los modelos de la colección actual Fifty Fathoms están equipados con biseles giratorios unidireccionales de zafiro. Si los biseles de los Bathyscaphe también giran en una sola dirección, éstos están realizados en cerámica con puntos de referencia ahuecados y rellenos de Liquid Metal®, una aleación patentada producida a partir de una fórmula compleja que no sólo depende de la proporción de los distintos metales empleados, sino también de la manera como éstos se calientan y asocian. Además de presentar un aspecto único, este complejo bisel es extremadamente robusto, irrayable y prácticamente carente del riesgo de rotura.

El modelo femenino está animado por el calibre 150, dotado de un volante de inercia variable.

El modelo femenino está animado por el calibre 150, dotado de un volante de inercia variable.

El movimiento que anima a los modelos masculinos del Bathyscaphe es un derivado del calibre de manufactura 1315. Posee tres barriletes, un volante de inercia variable y cinco días de reserva de marcha. Con respecto al movimiento que debutó en el X Fathoms hace un año, presenta la ventaja de llevar una espiral de silicio, lo que aporta numerosas mejoras en materia de prestaciones técnicas. En primer lugar, por su forma perfecta, aumenta la precisión de marcha del reloj. Segundo, actúa de manera favorable sobre el isocronismo. El isocronismo mide las variaciones de desempeño de un guardatiempos a medida que el barrilete se desarma, y, por lo general, con respecto a tres momentos: cuando la cuerda está totalmente armada, después de 24 horas y después de 48 horas de funcionamiento. Cuanto más constante sea el resultado mientras la reserva de energía disminuye, mayor es el isocronismo. El uso del silicio presenta otras ventajas importantes, como su resistencia a la magnetización. Las espirales metálicas usadas en relojería son sensibles a los campos magnéticos. Si su intensidad es lo suficientemente elevada, las espirales pueden magnetizarse y conservar su carga incluso cuando el reloj ha sido desmagnetizado. Este magnetismo residual modifica las propiedades de la espiral, pues los segmentos adyacentes al muelle pueden atraerse o repelerse recíprocamente provocando una alteración de la precisión de marcha.

La respuesta clásica al riesgo de magnetización consiste en encerrar el movimiento en una caja interna de hierro dulce. El Fifty Fathoms original de 1953 y muchos modelos de la colección actual Fifty Fathoms adoptan este enfoque. En efecto, el medio del buceo y, en el caso de un uso militar, el campo de combate, están cargados de campos magnéticos. Hoy, estos “escudos” resultan superfluos en un movimiento dotado de una espiral de silicio, un material antimagnético y, por consiguiente, no sujeto al magnetismo residual. Además, presenta una ventaja adicional. Si se emplea una caja de hierro dulce para proteger el movimiento del magnetismo, sería absurdo proponer un fondo transparente para un guardatiempos cuyo movimiento está íntegramente oculto a las miradas en el interior de una caja de hierro.

Fifty Fathoms BATHYSCAPHE
Fifty Fathoms BATHYSCAPHE

EL BATHYSCAPHE es el primer modelo femenino de pequeño formato de la colección Fifty Fathoms.

¡Circule… no hay nada que ver! Anteriormente había que decidir entre una protección contra los campos magnéticos y un fondo transparente. Aquí también, el silicio ofrece los mejores aspectos de las dos soluciones: la resistencia al magnetismo y la vista del movimiento. Por consiguiente, el nuevo Bathyscaphe está dotado de una masa oscilante de oro macizo revestido de NAC (una aleación de platino) y esculpido de tal manera que compone el logotipo Blancpain en relieve.

Para los modelos masculinos existen dos tipos de caja, una de acero inoxidable y otra de titanio ceramizado, un tratamiento de superfi cie que confiere al titanio las propiedades emblemáticas de la cerámica aumentando su robustez y su resistencia a las rayas.

Blancpain jamás había propuesto un modelo de la colección Fifty Fathoms para dama, con un diámetro reducido. El nuevo Bathyscaphe corrige esta omisión. Bajo una apariencia siempre audaz y deportiva, la versión para señora, perfectamente fiel a las raíces del Fifty Fathoms masculino, luce toques típicamente femeninos como el color blanco para el bisel de cerámica, la esfera y el brazalete. Su movimiento de manufactura es un derivado del clásico calibre 1150 de Blancpain, con dos barriletes y cuatro días de reserva de marcha. El Bathyscaphe para señora está equipado con un volante de inercia variable y con una espiral de silicio.

Todos los nuevos modelos Bathyscaphe están dotados de brazaletes de tela de vela o de NATO. Estos dos materiales son extraordinariamente robustos y sus propiedades no sufren la más mínima alteración, incluso después de varios usos en el medio acuático. Según una tendencia reciente, el brazalete no está atado a las asas con barritas de muelle, sino se desliza bajo las tijas que las unen para pasar bajo el fondo de la caja. Este estilo deportivo y relajado asegura además un excepcional confort de uso. 

Capítulo 02

El DÉZALEY en el corazón de la región de LAVAUX

Tras decenios de absoluto silencio de la prensa especializada, el vino suizo Dézaley pasa a primera plana como uno de los mejores vinos de 2012 según Robert Parker.

Autores del capítulo

JEFFREY S. KINGSTON
PIERRE THOMAS
El DÉZALEY en el corazón de la región de LAVAUX
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