Capítulo 12
Un compromiso duradero con la sostenibilidad y la conservación marina en Filipinas, impulsado por Blancpain a través de su iniciativa Ocean Commitment.
Permanecer fuera de una carpa de circo permite imaginar lo que sucede en su interior, rebosante de maravilla y magia. Sin embargo, su contenido sigue siendo invisible hasta que se levanta el faldón y se entra. Permanecer en la orilla del océano, contemplando su superficie infinita y ondulante, resulta muy similar. Solo al colocarse la máscara, calzarse las aletas y sumergirse se revela la explosión de colores, la abundancia de criaturas y el espectáculo que se oculta bajo la superficie. Todos los océanos del mundo son fascinantes y están llenos de diversidad y misterio, pero quizá ninguno tanto como la extensión de mar situada entre los océanos Índico y Pacífico conocida como el Triángulo de Coral. Un auténtico circo de maravillas.
El Triángulo de Coral es una vasta región de océano tropical que abarca 2,2 millones de millas cuadradas entre Indonesia, Malasia, las Islas Salomón y Filipinas. No en vano es apodado la «Amazonia de los mares»: esta inmensa región acuática alberga cerca del 80% de las especies de coral de crecimiento somero del mundo, más de un tercio de todas las especies de peces y el mayor bosque de manglares del planeta. Muchas áreas del Triángulo de Coral —entre ellas el arrecife de Tubbataha, en Filipinas, y Raja Ampat, en Indonesia— se han convertido en destinos imprescindibles tanto para buceadores recreativos como para científicos marinos, atraídos por su biodiversidad y su extraordinaria vida submarina.
Pero el Triángulo de Coral no es un Edén. Al igual que el resto de los océanos del planeta, se encuentra sometido a una enorme presión derivada de múltiples amenazas: acidificación, blanqueamiento de los corales, aumento de la temperatura del agua y sobrepesca. Afrontar estos desafíos, aunque constituye una prioridad absoluta para los conservacionistas, puede parecer abrumador. Sin embargo, existen motivos para la esperanza. Uno de ellos se encuentra a una escala diminuta, en un rincón del mar de Sulu, en Filipinas: la isla de Pangatalan. De tamaño modesto, pero de gran relevancia, representa un ejemplo para el Triángulo de Coral y para los océanos del mundo.
DEL SUEÑO NACE EL PROGRESO
Cuando el promotor inmobiliario francés Frédéric Tardieu y su esposa Chris adquirieron Pangatalan, en Shark Fin Bay, frente a Palawan, imaginaron un retiro insular utópico donde vivir alejados de las preocupaciones del mundo. A primera vista, el lugar parecía idílico, rodeado por un mar tropical intacto. La isla requería rehabilitación: eliminar los vestigios de anteriores ocupaciones humanas y restaurar los manglares que bordeaban su perímetro. Pero fue al sumergirse bajo la superficie cuando Tardieu descubrió la verdadera magnitud del desafío. Años de pesca irresponsable con dinamita y cianuro habían devastado las poblaciones de peces y destruido o empobrecido gravemente los corales. El faldón de la carpa se había levantado, y el interior estaba vacío. Había descubierto una nueva misión. Frédéric y Chris fundaron la Sulubaaï Environmental Foundation para afrontarla.
Desde 2020, Blancpain Ocean Commitment apoya a la Sulubaaï Environmental Foundation, así como a Sea Academy. Esta última es una iniciativa colaborativa dedicada a la gestión sostenible de los recursos marinos, centrada en la creación de una red de áreas marinas protegidas (MPA) en colaboración con las comunidades locales de Pangatalan y Shark Fin Bay en Filipinas. Sus principios fundamentales —Protección, Restauración, Educación y Replicación— sustentan proyectos de restauración de ecosistemas, investigación científica y programas educativos destinados a concienciar y promover prácticas sostenibles.
Blancpain, creadora del primer reloj de buceo concebido con un propósito específico y con una larga tradición de apoyo a la exploración submarina, considera la salud de los océanos una responsabilidad esencial. El programa Ocean Commitment nació por iniciativa del CEO de Blancpain, Marc A. Hayek, él mismo buceador apasionado, con el objetivo de apoyar proyectos relevantes en los ámbitos de la conservación oceánica, la investigación y las artes. La Sulubaaï Environmental Foundation encarna plenamente este espíritu que el BOC quiere apoyar: una iniciativa de base, ambiciosa e innovadora. El apoyo prestado ha dado resultados tangibles. Su labor en Shark Fin Bay no solo ha sido exitosa, sino que constituye un modelo replicable de rehabilitación y conservación marina.
PANGATALAN ISLAND
Situada al noreste de la isla de Palawan, en Shark Fin Bay, Pangatalan cuenta con una superficie de apenas 4,5 hectáreas. Cuando Frédéric y Chris Tardieu llegaron en 2016, pusieron en marcha las medidas necesarias para detener su deterioro y restaurar sus ecosistemas. Los primeros esfuerzos se centraron en tierra firme: terrazas y plantaciones ayudaron a limitar la erosión, con beneficios directos para los ecosistemas marinos. Una vez alcanzado este objetivo, el trabajo se trasladó al entorno submarino, con la restauración de los arrecifes de coral que rodean la isla. Hoy, Pangatalan es el epicentro de la Sulubaaï Environmental Foundation: un laboratorio vivo y un modelo de conservación y sostenibilidad, con poblaciones de peces en aumento, arrecifes de coral en recuperación, energía solar, agricultura orgánica y captación local de agua.
El nuevo Blancpain Sulubaaï Marine Research Center, recientemente inaugurado en Sandoval.
De izquierda a derecha: Gaël Nicolle, Blancpain Ocean Commitment Manager; Frédéric Tardieu, presidente de la Sulubaaï Environmental Foundation; Su Excelencia Marie Fontanel, embajadora de Francia en Filipinas; el Hon. Dennis M. Socrates, gobernador de Palawan; y el Hon. Christian Rodriguez, alcalde de Taytay.
A lo largo de la última década, gracias a la restauración de los arrecifes de coral, al fomento de la vida marina y al trabajo conjunto con gobiernos locales y nacionales, la Sulubaaï Environmental Foundation se ha convertido en una auténtica historia de éxito en las aguas que rodean Pangatalan. En febrero de 2025, su labor de incidencia condujo a la creación de una quinta área marina protegida (MPA) en Shark Fin Bay, reforzando el objetivo más amplio de establecer una red de MPA interconectadas. Estas áreas prohíben las prácticas de pesca a gran escala en un radio de 500 metros, garantizando la continua recuperación de los arrecifes y el aumento de las poblaciones de peces. En junio de 2025 se estableció una sexta MPA.
Ese mismo mes de febrero también se inauguró el Blancpain x Sulubaaï Marine Research Center en el pueblo de Sandoval, en Palawan. El centro, cuya construcción fue financiada por Blancpain, ofrece por primera vez a estudiantes y científicos un espacio donde desarrollar su investigación en las inmediaciones de Shark Fin Bay. La instalación pone a disposición capacidades científicas básicas, conectividad informática y alojamiento para investigadores visitantes. Funciona como un auténtico hub para la biodiversidad y la restauración de los ecosistemas marinos, y constituye además un modelo de sostenibilidad gracias al uso de energía solar renovable, horticultura orgánica y un pozo de agua propio. El centro ofrece instalaciones y oportunidades a estudiantes investigadores para realizar trabajo de campo y estudios avanzados, y proporciona formación a pescadores locales, docentes y ambientalistas. Todo ello con un objetivo claro: garantizar la conservación a largo plazo del ecosistema marino de Palawan y de sus áreas marinas protegidas.
Frédéric Tardieu, fundador de la Sulubaaï Environmental Foundation.
La sostenibilidad es un objetivo clave para el Marine Research Center.
El apoyo local al Marine Research Center es fundamental para su éxito a largo plazo.
UN RELOJ DE BUCEO QUE INSPIRA
En la era moderna del buceo, un reloj de inmersión representa mucho más que un simple instrumento para medir el tiempo bajo el agua. Es un símbolo de aventura, un recuerdo que recoge las experiencias de su propietario y una fuente de inspiración para seguir explorando. Fue precisamente un reloj de buceo el que me animó a aprender a bucear y cambió mi vida, enseñándome a amar el océano. Jacques-Yves Cousteau dijo una vez: «Protegemos aquello que amamos». Si un reloj puede conducir al buceo, y el buceo puede llevar a la conciencia y al amor por el mar, entonces también puede despertar el deseo de protegerlo.
Blancpain da un paso más con sus relojes de edición limitada Blancpain Ocean Commitment (BOC), cuyos ingresos se han destinado a lo largo de los años para financiar iniciativas de conservación marina.
La cuarta edición de esta línea especial, lanzada en marzo de 2025, recibe el nombre de Blancpain Fifty Fathoms Tech Ocean Commitment IV. Está basada en el Fifty Fathoms Tech Gombessa presentado en 2023 en colaboración con el colaborador de Blancpain, el reconocido científico y fotógrafo marino Laurent Ballesta. El reloj presenta una caja de titanio grado 23 de 45 mm de diámetro, con correa de caucho integrada, una esfera «Negro absoluto» que absorbe el 97 % de la luz disponible, válvula de helio, bisel cerámico abombado e inclinado, y el calibre de manufactura 1315A, con 120 horas de reserva de marcha y escape de silicio antimagnético.
Los detalles en azul eléctrico de la esfera y de la aguja de los segundos subrayan el carácter especial de este reloj, mientras que la masa oscilante, visible a través del fondo de zafiro, muestra el logotipo del BOC. De los 100 relojes producidos, los ingresos de su venta contribuyen directamente a financiar la continuidad de las actividades del Blancpain x Sulubaaï Marine Research Center.
THE FIFTY FATHOMS TECH BOC IV
Limitado a solo 100 unidades, el nuevo Fifty Fathoms Tech BOC IV adopta el diseño del Fifty Fathoms 70th Anniversary Act 2 Tech Gombessa. Con un diámetro de 45 mm y un grosor de 14,1 mm, el BOC IV es perfecto tanto para el buceo como para el uso cotidiano. Este modelo encarna la innovación y la excelencia relojera de Blancpain, así como su compromiso con los océanos.
Bucear en un área marina protegida de reciente creación es siempre una experiencia especial, algo que no pasó desapercibido mientras entraba de espaldas en el agua templada sobre el arrecife de Little Tubbataha, a la sombra de la formación que da nombre a Shark Fin Bay. Al descender sobre la cúpula poco profunda de corales blandos y duros, iluminada por rayos de sol moteados, resultó inmediatamente evidente cómo los esfuerzos de conservacionistas como la Sulubaaï Foundation, en colaboración con comunidades locales y autoridades gubernamentales, pueden marcar una diferencia real. La naturaleza es extraordinariamente resiliente cuando se le ofrece protección y tiempo. Donde apenas una década antes este arrecife habría estado cubierto de coral muerto y en gran medida desprovisto de peces, ahora prosperaba con una explosión de colores y vida que se movía entre gorgonias ondulantes y anémonas de mar: langostas, peces león, tortugas, peces globo, peces payaso y peces murciélago de aspecto casi alienígena.
La inmersión era lo suficientemente poco profunda y el agua lo bastante cálida como para permitir a nuestro grupo pasar cerca de una hora explorando este arrecife sereno y saludable. Lo sé porque en mi muñeca llevaba el nuevo Fifty Fathoms Tech BOC IV. No resulta sorprendente que un reloj cuya genealogía puede remontarse al primer Fifty Fathoms de 1953 parezca perfectamente en su elemento a diez brazas (fathoms) de profundidad. El contraste de las agujas blancas luminosas sobre la esfera negra, junto con la legibilidad inmediata del anillo de tiempos, no dejaba dudas sobre el tiempo de inmersión. Hay algo tranquilizador —y sí, también emocionante— en observar el avance constante de la aguja de los segundos, impulsada por un sofisticado tren de engranajes y muelles, protegida frente a los extremos de la presión del agua. También parecía especialmente apropiado llevar el BOC IV precisamente en el lugar que inspiró su creación.
LA EVOLUCIÓN DE LA ESPERANZA
Cuando Frédéric y Chris Tardieu emprendieron la restauración del ecosistema marino que rodea la isla de Pangatalan, contaron con el apoyo de biólogos marinos para evaluar el estado del arrecife mediante inspecciones visuales en inmersión, fotogrametría y el uso de drones aéreos. El equipo de Gombessa Expeditions, liderado por Laurent Ballesta, también visitó Shark Fin Bay para documentar el entorno con fotografías y vídeo, así como para llevar a cabo investigaciones científicas y evaluaciones del ecosistema.
En aquellos primeros días, el arrecife seguía en malas condiciones, pero Ballesta logró identificar una presencia alentadora: el cangrejo herradura. Este animal, prácticamente inalterado desde hace más de 450 millones de años, fue avistado sobre el fondo fangoso no lejos de la costa de la isla. Ballesta capturó una serie de imágenes, una de las cuales obtendría posteriormente, por segunda vez, el Grand Title del Wildlife Photographer of the Year. El hecho de que una criatura tan intemporal siguiera presente en Shark Fin Bay constituye una indicación no solo de su extraordinaria resiliencia, sino también de la capacidad del océano para sostener la vida incluso en condiciones extremas. Un motivo más para preservarlo y protegerlo. El cangrejo herradura se ha convertido desde entonces en un símbolo del ecosistema de Shark Fin Bay y, de hecho, forma parte del logotipo de la Sulubaaï Environmental Foundation.
En contraste con la lenta evolución de este artrópodo ancestral, la Sulubaaï Environ- mental Foundation ha crecido con notable rapidez. El Blancpain x Sulubaaï Marine Research Center representa el último paso de esta evolución. Su inauguración en febrero reunió tanto a dignatarios como a residentes locales, y su presencia contribuirá a reforzar la concienciación, la investigación y la protección de Shark Fin Bay durante muchos años. Educar a las comunidades locales —incluidos niños, docen- tes y pescadores— sobre la importancia de un ecosistema marino saludable es esencial para garantizar una protección duradera de estas aguas. El aumento de las poblaciones de peces mediante la captura y el cultivo de post-larvas impulsará la recuperación de la vida marina, mientras que la restauración de los corales, a través del método Sulu-Reef-Prosthesis (estructuras de arrecife artificial), seguirá estabilizando las zonas dañadas y favoreciendo el crecimiento natural de los corales.
Shark Fin Bay es un ejemplo de cómo el océano puede recuperarse si se le da una oportunidad.
Gracias a la rehabilitación, la gestión responsable y la concienciación, Shark Fin Bay ha vuelto a ser un ecosistema prolífico y saludable.
UN MODELO ESCALABLE DE RESTAURACIÓN Y SOSTENIBILIDAD
El Marine Research Center y los esfuerzos desarrollados por la Sulubaaï Environmental Foundation constituyen ejemplos especialmente elocuentes de la eficacia de iniciativas focalizadas para revertir la degradación de los ecosistemas marinos y permitir que determinadas zonas del océano no solo sobrevivan, sino que vuelvan a prosperar. Se trata de un modelo replicable en cualquier lugar del mundo: más allá de Shark Fin Bay, del mar de Sulu e incluso del Triángulo de Coral. Es, en definitiva, un testimonio del poder de la colaboración para hacer frente a los desafíos medioambientales contemporáneos.
Mediante la integración de innovación científica, implicación comunitaria y prác- ticas sostenibles, la fundación y el Marine Research Center no solo trabajan en la restauración de los ecosistemas marinos de Palawan, sino que aspiran también a inspirar iniciativas globales destinadas a preservar la inestimable biodiversidad marina de nuestro planeta. Es un enfoque que Blancpain Ocean Commitment se enorgullece de apoyar.
Visitar hoy Shark Fin Bay es, una vez más, como acudir al circo. Desde la orilla densamente poblada de manglares de la isla de Pangatalan, la amplia superficie de la bahía invita a levantar el faldón y entrar. Y cuando se hace, el visitante se encuentra con uno de los mayores espectáculos de la Tierra.
BLANCPAIN OCEAN COMMITMENT
La exploración y la preservación de los océanos del mundo se encuentran en el corazón de Blancpain. Con la herencia del Fifty Fathoms —el primer verdadero reloj de inmersión— que se remonta a más de 70 años, la Manufactura ha mantenido un compromiso constante con la exploración, la protección y el desarrollo de una comprensión más profunda de los océanos. A lo largo del tiempo, Blancpain ha estrechado vínculos con exploradores, fotógrafos, científicos y conservacionistas dedicados a la salvaguarda de este recurso submarino esencial. De esta afinidad nació la determinación de apoyar proyectos e iniciativas significativas dedicadas a los océanos del mundo.
Las Sulu-Reef-Prostheses (SRP) son módulos de arrecife artificial que ofrecen nuevos hábitats a la vida marina y están diseñados y fabricados en la isla.