Capítulo 9
La construcción del tourbillon volante de Blancpain: una firma de la Maison.
El tourbillon es una de las invenciones más veneradas de la relojería, una solución que aborda los pequeños errores de marcha a los que todo reloj está sujeto. Se trata de perturbaciones debidas a la gravedad y a la fricción que producen ligeras aceleraciones de la marcha del reloj en ciertas posiciones y ralentizaciones en otras. El avance se produjo cuando Abraham-Louis Breguet inventó el tourbillon, que patentó en 1801. Su diseño inspirado abordaba estos pequeños errores tomando los elementos clave de la regulación de la marcha del reloj, volante, espiral y escape, y colocándolos en una jaula. Al hacer girar constantemente la jaula, estos errores de marcha se compensan entre sí a medida que los componentes reguladores pasan por posiciones de marcha tanto rápidas como lentas.
Todos los diseños de tourbillon de pulsera anteriores a 1989, que se contaban en un número inferior al de los dedos de una mano , suspendían la jaula del tourbillon y sus componentes entre dos puentes, superior e inferior, con un eje insertado en rubíes montados en cada puente. Aunque eficaz, esta construcción tenía el inconveniente de que el puente superior cubría parte de la vista del tourbillon giratorio situado debajo. Blancpain refinó esta arquitectura eliminando el puente superior y sosteniendo el tourbillon enteramente desde su apoyo inferior. Esta construcción, denominada «volante», dejaba a plena vista la fascinante sinfonía de movimientos de la jaula giratoria, del volante oscilante y del escape, sin estar obstaculizada por un puente. Mucho más exigente de realizar, este diseño volante de Blancpain fue una primicia en la relojería. En efecto, su debut en 1989 hizo avanzar el arte en tres aspectos, pues no solo fue el primer tourbillon volante de pulsera producido en serie, sino que además era el más delgado y ofrecía la mayor reserva de marcha para un tourbillon.
Para realzar la visibilidad de la sinfonía de sus movimientos, el conjunto del tourbillon está elevado respecto al nivel del puente que lo rodea.
Desde su introducción, el tourbillon volante de Blancpain se ha convertido en emblemático para la Maison. La Grande Double Sonnerie aporta mejoras adicionales a este icono. Su frecuencia se ha aumentado de 3 Hz a 4 Hz. Su espiral es ahora de silicio, resistente al magnetismo. Además, este material ofrece tres atributos adicionales que mejoran el rendimiento cronométrico: menor peso, forma idealizada y amplitud más constante a medida que varía la fuerza del muelle real. Para realzar la vista de su movimiento complejo, el tourbillon se ha elevado ligeramente por encima de la abertura en el lado de la esfera.
El puente del tourbillon. Obsérvense los acabados finamente aplicados a la sección completamente oculta a la vista una vez que el reloj está ensamblado.